En el sector de la construcción a menudo se confunde el mortero con el cemento. Esta confusión puede afectar la calidad final de los trabajos y la durabilidad de las estructuras. Desde Igesur, te explicamos en detalle cuál es la diferencia entre mortero y cemento, y cuándo deberías utilizar cada material según el tipo de proyecto.
5 diferencias entre mortero y cemento
Para distinguir entre cemento y mortero, existen varios factores importantes que conviene conocer a fondo. Además, recuerda que elegir correctamente uno u otro también influye en aspectos clave como la protección pasiva contra incendios en edificaciones.
1. Composición
La principal diferencia entre mortero y cemento radica en su composición química y física. El cemento es un polvo fino compuesto principalmente por caliza, arcilla, minerales y yeso. Cuando se mezcla con agua, reacciona químicamente y endurece.
Los cementos Portland contienen principalmente silicatos de calcio hidráulicos, aluminatos y ferroaluminatos.
Por su parte, el mortero está compuesto por:
- Cemento (u otro tipo de aglomerante como la cal).
- Arena (árido fino).
- Agua.
En ocasiones, se le pueden añadir otros aditivos a fin de mejorar su adherencia, flexibilidad o impermeabilidad.
Existen tipos especializados como el mortero de perlita y vermiculita, que incorpora estos minerales expandidos para mejorar sus propiedades ignífugas y aislantes.
En definitiva, el cemento es un componente del mortero, pero no son lo mismo.
2. Función principal
El cemento funciona como aglomerante hidráulico. Su misión esencial consiste en actuar como el «adhesivo» que, tras reaccionar químicamente con el agua, une los distintos componentes (arena, grava) para formar materiales constructivos más complejos. Por sí mismo, el cemento no es un material constructivo final, sino un ingrediente base para crear hormigón, mortero o pasta de cemento.
El valor principal del cemento reside en su capacidad de desarrollar resistencia mecánica una vez que ha fraguado y endurecido tras contactar con el agua.
Por el contrario, el mortero funciona como un material compuesto listo para su aplicación directa en obra. Sus funciones incluyen:
- Unir elementos constructivos (ladrillos, bloques, piedras).
- Revestir superficies (enfoscados, revocos).
- Nivelar suelos y otras superficies.
- Sellar juntas y grietas.
3. Usos y aplicaciones
El cemento y el mortero tienen funciones bien definidas en cualquier obra. Mientras uno sirve como ingrediente base, el otro ya está listo para aplicarse directamente en diversos trabajos constructivos. Veamos los usos de cada uno:
Usos del cemento
El cemento se utiliza como base para fabricar:
- Hormigón destinado a estructuras (cimientos, pilares, vigas, forjados).
- Morteros de diversas características.
- Elementos prefabricados de hormigón.
- Pastas especiales para inyecciones y trabajos técnicos específicos.
En estado puro, raramente se emplea directamente en obra, salvo en casos muy puntuales. Su verdadero potencial aparece cuando forma parte de mezclas más elaboradas para el refuerzo de estructuras de hormigón armado u otras aplicaciones técnicas.
Usos del mortero
Por su parte, el mortero presenta aplicaciones mucho más directas:
- Obras de albañilería: colocación de ladrillos, bloques o piedras.
- Revestimientos: enfoscados, revocos y enlucidos.
- Pavimentos y solados.
- Reparación de fisuras y grietas, especialmente con mortero de reparación.
- Impermeabilizaciones.
- Trabajos decorativos y de acabado.
Asimismo, el mortero proyectado representa una técnica especialmente eficaz que permite revestir grandes superficies de manera rápida y homogénea, muy utilizada en proyectos industriales y comerciales.
4. Resistencia
Las propiedades mecánicas marcan otra diferencia entre mortero y cemento. El cemento, una vez mezclado con áridos para formar hormigón, alcanza una resistencia a compresión muy elevada que supera los 25-30 MPa en hormigones convencionales. Incluso, en hormigones de altas prestaciones, llega a 50-100 MPa. Esta característica lo convierte en el material ideal para elementos estructurales sometidos a grandes cargas.
El hormigón armado (cemento + áridos + agua + armaduras de acero) resiste eficazmente esfuerzos de compresión, tracción y flexión. Por esta razón, se posiciona como el material estructural preferente en la construcción moderna.
Por otra parte, el mortero tiene una resistencia inferior, habitualmente entre 5 y 15 MPa, dependiendo de su dosificación. Esta resistencia es adecuada para:
- Aguantar el peso de los elementos que une (ladrillos, bloques).
- Soportar movimientos térmicos y pequeñas vibraciones.
- Dar estabilidad a muros no estructurales.
- Proteger superficies frente a agentes externos.
Esta diferencia explica por qué nunca debes utilizar mortero en elementos estructurales que soportan grandes cargas. El mortero está diseñado para unir y revestir, no para resistir esfuerzos estructurales importantes.
5. Trabajabilidad
La quinta diferencia entre mortero y cemento se relaciona con la facilidad de manipulación y aplicación.
El cemento puro mezclado solo con agua crea una pasta de consistencia rígida y difícil de manejar. Su fraguado ocurre relativamente rápido y no ofrece las características adecuadas para su manipulación directa en obra. Esta limitación explica por qué no se utiliza aisladamente, sino como componente de otras mezclas.
La pasta de cemento pura es pegajosa y poco moldeable, además de tender a agrietarse durante el secado debido a la retracción.
En cambio, el mortero destaca por su excelente trabajabilidad:
- Muestra una consistencia plástica y maleable.
- Se aplica fácilmente con herramientas tradicionales (paleta, llana).
- Mantiene una buena retención de agua que alarga el tiempo de trabajo.
- Se adapta perfectamente a las irregularidades de las superficies.
- Permite ajustar su consistencia según necesidades específicas.
El mortero de lana de roca combina esta trabajabilidad con excelentes propiedades térmicas y acústicas, haciéndolo ideal para aplicaciones donde se requiere aislamiento adicional.
Mortero vs. cemento: tabla comparativa
Para que tengas una visión más clara de las diferencias entre mortero y cemento, te presentamos una tabla comparativa con sus características principales:
Característica | CEMENTO | MORTERO |
Composición | Polvo fino compuesto de caliza, arcilla, minerales y yeso. | Mezcla de cemento (u otro aglomerante), arena y agua; incorpora aditivos específicos. |
Función principal | Material base para fabricar morteros, hormigones y otros compuestos. | Material de unión para ladrillos, bloques o piedras; también para revestimientos. |
Usos principales | Construcción de estructuras como columnas, vigas y cimientos (en forma de hormigón). | Albañilería: unir materiales, nivelar superficies o rellenar juntas. |
Resistencia | Alta resistencia a compresión cuando se mezcla con áridos (hormigón). | Menor resistencia que el hormigón; adecuado para trabajos no estructurales. |
Trabajabilidad | Escasamente manejable por sí solo; requiere mezclarse con otros materiales. | Maleable y de fácil aplicación en obra. |
Tiempo de fraguado | Variable según el tipo (normalmente entre 30 minutos y 3 horas para el fraguado inicial). | Más prolongado que el cemento puro, permitiendo mayor tiempo de trabajo. |
Precio aproximado | 6-8 € por saco de 50 kg; 100-120 € por tonelada. | 4-7 € por saco básico de 25 kg; 10-15 € por saco especializado. |
Presentación habitual | Sacos de 25-35 kg o a granel. | Sacos de 25 kg o silos en obra. |
¿Cuándo usar cemento y cuándo mortero?
Ahora que conoces las diferencias fundamentales, es momento de abordar la pregunta clave: ¿cuándo es apropiado utilizar cemento y cuándo debes optar por el mortero? La elección dependerá principalmente del tipo de trabajo que necesites realizar y de las propiedades específicas que requieras del material.
¿Cuándo elegir cemento?
- Fabricar hormigón: en estructuras resistentes (cimentaciones, pilares, vigas, forjados o muros de contención).
- Elaborar elementos prefabricados: bloques de hormigón, adoquines o tubos.
- Crear una pasta base: en algunos casos, una pasta de cemento puede utilizarse como lechada para sellar fisuras finas o como capa de adherencia.
¿Cuándo usar mortero?
- Unir elementos de albañilería: construir muros de ladrillo, bloques de hormigón o piedra. La arena presente en el mortero facilita la adherencia entre las piezas.
- Revestir superficies: revocar paredes y techos.
- Rellenar juntas: sellar los espacios entre baldosas, adoquines u otros elementos constructivos.
- Realizar trabajos de reparación: arreglar grietas, desconchones o deterioros en elementos de hormigón o mampostería.
- Aplicar sistemas de protección pasiva contra incendios: el mortero ignífugo, que se proyecta sobre estructuras metálicas y de hormigón para aumentar su resistencia al fuego durante un tiempo determinado.
Ahora que conoces mejor la diferencia entre mortero y cemento, podrás realizar tu elección con confianza y criterio profesional. No obstante, si tienes dudas sobre qué material elegir para tu proyecto o necesitas asesoramiento profesional sobre sistemas de protección pasiva, te invitamos a contactar con Igesur. Solicita información personalizada y recibe un presupuesto sin compromiso.
Referencias:
- ALIÓN. (2022, abril 27). Diferencias entre mortero, cemento y concreto: guía definitiva. Disponible en: https:// alion.com.co/mortero-cemento-y-concreto/
- Chávez, L. (2022, septiembre 28). Diferencias entre cemento y mortero: descubre cuál debes utilizar y concreta tu mejor obra. Disponible en: https:// cementostorices.com/blog/construccion/diferencias-entre-cemento-y-mortero-cual-utilizar-para-tu-obra/
- HOLCIM. (s.f.). Diferencia entre mortero y cemento: lo que necesitas saber. Holcim España. Disponible en: https:// holcim.es/mortero-vs-cemento-diferencias-y-usos-en-la-construccion
- Ibáñez, G. (2020, febrero 28). Todo lo que debes saber al elegir un mortero o cemento. Cerámicas Keops. Disponible en: https:// ceramicaskeops.es/elegir-mortero-cemento/