La corrosión amenaza la durabilidad de cualquier estructura metálica. Sin una protección adecuada, el óxido y el deterioro comprometen tanto la resistencia como la estética de los materiales. Los diferentes tipos de anticorrosivos para metales ofrecen soluciones específicas según el entorno y el uso del material. En Igesur conocemos la importancia de una elección acertada. A continuación, analizamos en detalle las opciones más eficaces para cada necesidad.
¿Qué son los anticorrosivos y cómo protegen los metales?
Antes de explorar los distintos tipos de anticorrosivos para metales disponibles, es importante comprender qué son exactamente y cómo actúan. En esencia, los anticorrosivos son productos diseñados para prevenir o ralentizar el deterioro de los metales causado por reacciones químicas o electroquímicas con su entorno. Cuando aplicas un tratamiento anticorrosivo, multiplicas la vida útil de cualquier estructura o pieza metálica expuesta a ambientes agresivos.
Los sistemas de protección pasiva contra incendios comparten con los anticorrosivos el objetivo común de preservar la integridad estructural en situaciones críticas, creando sinergias en numerosos proyectos industriales.
Funcionamiento de los sistemas anticorrosivos
El funcionamiento de los anticorrosivos se basa en tres mecanismos clave:
- Barrera física: estos sistemas crean una capa protectora que bloquea el acceso de elementos agresivos a la superficie metálica. Funcionan como un escudo impermeable que evita el contacto del metal con la humedad ambiental, el oxígeno atmosférico y diversos compuestos químicos industriales que provocan su degradación.
- Protección catódica: esta técnica aprovecha los principios electroquímicos mediante la incorporación de metales con mayor potencial de oxidación. El zinc, por ejemplo, actúa como «ánodo de sacrificio» al oxidarse preferentemente, lo que desvía el ataque corrosivo y mantiene intacto el metal principal que se busca proteger.
- Inhibición química: los inhibidores integrados en estas formulaciones interactúan directamente con los agentes que causan corrosión. Estos compuestos alteran las reacciones electroquímicas naturales, lo que frena o detiene por completo la secuencia de deterioro metálico en distintos ambientes agresivos.
Esta triple acción garantiza una preservación integral que mantiene las propiedades mecánicas y funcionales de los elementos metálicos, incluso en condiciones extremas.
Principales tipos de anticorrosivos para metales y aplicaciones
Existe una amplia variedad de tipos de anticorrosivos para metales, cada uno con características y aplicaciones específicas. La elección del más adecuado dependerá del tipo de metal, el ambiente de exposición y las exigencias de durabilidad.
Pinturas y recubrimientos anticorrosivos
Las pinturas y los recubrimientos son la solución más extendida debido a su versatilidad, facilidad de aplicación y excelente relación coste-beneficio. Esta categoría incluye diversos productos:
- Pinturas anticorrosivas: ideales para estructuras generales como barandillas o cerramientos. Su capa superficial bloquea la humedad y evita la oxidación y corrosión de metales.
- Esmaltes industriales: destacan en maquinaria expuesta a la intemperie por su resistencia a cambios térmicos y rayos UV.
- Recubrimientos epoxi: con alta resistencia química y mecánica, son la elección perfecta para ambientes agresivos como plantas químicas o refinerías.
- Pinturas a base de zinc (imprimaciones): ofrecen protección catódica en zonas costeras o con alta humedad. Compatibles con acero galvanizado, forman una barrera dual.
Protección anticorrosiva mediante galvanizado
El galvanizado es otro método popular y eficaz que permite proteger el metal de la corrosión. Consiste en recubrir la superficie del acero con una capa de zinc.
- Galvanizado en caliente: sumergir el metal en zinc fundido crea una capa gruesa y duradera, perfecta para puentes o torres eléctricas expuestas a corrosión intensa.
- Galvanizado en frío: aplicado como pintura rica en zinc, sirve de base en zonas marinas o industriales donde se requiere flexibilidad en la aplicación.
Inhibidores de corrosión
Los inhibidores de corrosión son sustancias químicas que, añadidas al ambiente que rodea al metal o aplicadas directamente sobre su superficie, disminuyen la velocidad de corrosión.
- Inhibidores volátiles (VCI): liberan vapores que se adhieren a la superficie del metal, formando una capa protectora invisible. Son especialmente útiles para la preservación temporal de piezas metálicas durante su almacenamiento o transporte.
- Inhibidores en disolventes: se aplican directamente sobre la superficie metálica mediante pulverización o inmersión. Ofrecen un resguardo inmediato y son comúnmente utilizados en la industria de la automoción.
Protección catódica
La protección catódica es una técnica electroquímica que consiste en convertir el metal a proteger en el cátodo de una célula electroquímica, inhibiendo así la corrosión.
- Ánodos de sacrificio: elementos de zinc, aluminio o magnesio que protegen estructuras al corroerse en lugar del metal principal. La corrosión de un metal se desvía hacia estos ánodos, preservando la estructura. El sector naval, portuario y las empresas de suministros los utilizan por su instalación sencilla y funcionamiento sin energía externa.
- Protección catódica por corriente impresa: sistema que utiliza una fuente externa de corriente continua para impedir la oxidación metálica. Es ampliamente utilizado en grandes infraestructuras como oleoductos, puentes y tanques de almacenamiento.
Resinas industriales como tratamiento anticorrosivo
Las resinas industriales combinan protección anticorrosiva con excepcional resistencia mecánica.
- Resinas epoxi: destacan por su impermeabilidad y durabilidad en industrias con altas exigencias. Protegen eficazmente pavimentos industriales, depósitos y estructuras hidráulicas, incluso ante químicos agresivos.
- Resinas de poliéster: aportan excelente resistencia en condiciones extremas para sectores de energías renovables y construcción naval. Su flexibilidad y comportamiento frente a radiación UV, salinidad y variaciones térmicas las hace óptimas en las diversas condiciones climáticas de España.
¿Cómo elegir el mejor anticorrosivo para metales?
La elección del anticorrosivo más adecuado requiere analizar diversos factores para asegurar una preservación eficaz, duradera y económicamente viable.
Naturaleza del metal a proteger
El tipo de metal determina en gran medida la estrategia anticorrosiva. El hierro y el acero al carbono necesitan protección intensiva, mientras que el aluminio o acero inoxidable requieren tratamientos específicos. La construcción e infraestructuras, donde el acero estructural predomina, demandan sistemas eficaces contra la oxidación ferruginosa.
Condiciones ambientales de exposición
El ambiente donde se ubica la estructura influye decisivamente en la selección. Las zonas costeras con alta salinidad exigen tratamientos como pinturas ricas en zinc o galvanizado.
Por su parte, los entornos industriales con contaminantes químicos se benefician de recubrimientos epoxi. Así mismo, las instalaciones interiores con baja agresividad admiten soluciones más sencillas.
Técnicas de aplicación disponibles
Las posibilidades técnicas y logísticas condicionan las opciones viables. Mientras que el galvanizado requiere instalaciones específicas, las pinturas admiten aplicación mediante brocha, rodillo o spray prácticamente en cualquier ubicación.
Cumplimiento de estándares
Las normativas y certificaciones vigentes en España, como UNE o CE, establecen requisitos obligatorios, especialmente en proyectos públicos o industriales. Estos estándares garantizan niveles mínimos de calidad, durabilidad y comportamiento ambiental que deben cumplir todos los sistemas anticorrosivos.
Vida útil y requisitos de mantenimiento
La durabilidad y el mantenimiento necesario afectan directamente la rentabilidad de la inversión. Algunos sistemas como el galvanizado en caliente ofrecen protección prolongada sin mantenimiento, mientras que las pinturas requieren aplicaciones periódicas.
No obstante, el análisis completo debe considerar los costes iniciales y los gastos recurrentes durante toda la vida útil de la estructura. El conocimiento profundo de los tipos de corrosión específicos que afectan a cada instalación permitirá seleccionar la solución más eficiente.
Ahora que sabes cuáles son los tipos de anticorrosivos para metales disponibles en el mercado, será mucho más fácil tomar una decisión informada. En Igesur estamos para asesorarte y encontrar la solución que necesites. Contáctanos hoy mismo y garantiza la durabilidad de tus estructuras metálicas a largo plazo.
Referencias:
- Odeón Pinturas y Servicios Industriales. (s.f.). Pintura anticorrosiva de metal, ¿cuál elegir? Disponible en: https:// pinturasodeon.es/tienda/blog/pintura-anticorrosiva-b27.html
- Perfiles de Aluminio. (s.f.). Los mejores anticorrosivos para metales. Disponible en: https:// perfilesdealuminio.net/los-mejores-anticorrosivos-para-metales/
- Swagelok Company. (s.f.). El material importa: seleccionar el material adecuado para la resistencia a la corrosión. Disponible en: https:// swagelok.com/es/blog/selecting-the-right-material-for-corrosion-resistance